La titular de la Secretaría de Cultura de Nuevo León, Melissa Segura Guerrero, rechazó las intervenciones que el municipio de Monterrey pretende realizar en la Glorieta del Arco de la Independencia.
Lo anterior, al considerar que las acciones afectan la configuración urbana recuperada tras el reciente proceso de restauración del emblemático monumento.
A través de un posicionamiento oficial, la titular de dicha dependencia estatal señaló que las obras emprendidas impactan de manera sustantiva el entorno del arco, el cual había sido rehabilitado mediante un proyecto integral impulsado por el Gobierno del Estado para preservar su valor histórico, urbano y simbólico.
“Nuestro patrimonio nos pertenece a todas y todos. Forma parte de nuestra identidad, de nuestra memoria colectiva y de nuestro derecho a la cultura. Las autoridades tenemos la responsabilidad de garantizar su permanencia y transmisión a las futuras generaciones como un legado vivo.
“En este sentido, cualquier intervención sin sustento técnico ni consenso social vulnera directamente los derechos culturales de las y los nuevoleoneses, al limitar su acceso, apropiación y relación con los elementos que construyen su identidad”, explicó.
En el pronunciamiento se recordó que el proyecto de restauración del Arco de la Independencia implicó una inversión superior a los 50 millones de pesos, recursos canalizados a través de la Secretaría de Cultura y del Fideicomiso para la Conservación del Patrimonio Cultural (FIDECULTURAL).
Lo anterior, al considerar que las acciones afectan la configuración urbana recuperada tras el reciente proceso de restauración del emblemático monumento.
A través de un posicionamiento oficial, la titular de dicha dependencia estatal señaló que las obras emprendidas impactan de manera sustantiva el entorno del arco, el cual había sido rehabilitado mediante un proyecto integral impulsado por el Gobierno del Estado para preservar su valor histórico, urbano y simbólico.
“Nuestro patrimonio nos pertenece a todas y todos. Forma parte de nuestra identidad, de nuestra memoria colectiva y de nuestro derecho a la cultura. Las autoridades tenemos la responsabilidad de garantizar su permanencia y transmisión a las futuras generaciones como un legado vivo.
“En este sentido, cualquier intervención sin sustento técnico ni consenso social vulnera directamente los derechos culturales de las y los nuevoleoneses, al limitar su acceso, apropiación y relación con los elementos que construyen su identidad”, explicó.
En el pronunciamiento se recordó que el proyecto de restauración del Arco de la Independencia implicó una inversión superior a los 50 millones de pesos, recursos canalizados a través de la Secretaría de Cultura y del Fideicomiso para la Conservación del Patrimonio Cultural (FIDECULTURAL).