En un ambiente lleno de orgullo, tradición e identidad, el alcalde de Santiago, David de la Peña Marroquín, encabezó la ceremonia conmemorativa por el 195 aniversario de la Elevación de Valle del Guaxuco a Villa de Santiago.
En el acto estuvo acompañado por su esposa, la Maestra Olga Amalia Villalón Toba, así como por sus hijos David, Pablo y Maya.
Durante su intervención, el edil resaltó la permanencia de los valores que han forjado la identidad del municipio a lo largo de su historia.
“A lo largo de estos casi dos siglos, nuestra tierra ha tenido varios nombres, ha atravesado distintos cambios y ha visto pasar a generaciones enteras, pero hay algo que permanece intacto, algo que no cambia, sin importar cómo se llame este lugar: el espíritu de su gente.
“Hoy más que nunca en Santiago se respira la prosperidad, la tranquilidad, la vida y el orden. Pero eso no borra que, en cada calle, en cada rincón de nuestras montañas, en cada plaza y en cada hogar, viva el legado de quienes nos antecedieron. Un legado de trabajo y de esfuerzo”, expresó.
Asimismo, De la Peña Marroquín exhortó a la ciudadanía a seguir fortaleciendo la identidad y los valores que distinguen al Pueblo Mágico.
Como parte de la conmemoración, se realizaron los tradicionales repiques de campanas, además de un recorrido por las fogatas ubicadas en las cuatro esquinas de la Plaza Ocampo, así como la lectura solemne del decreto mediante el cual se otorgó el título de Villa de Santiago.
En el acto estuvo acompañado por su esposa, la Maestra Olga Amalia Villalón Toba, así como por sus hijos David, Pablo y Maya.
Durante su intervención, el edil resaltó la permanencia de los valores que han forjado la identidad del municipio a lo largo de su historia.
“A lo largo de estos casi dos siglos, nuestra tierra ha tenido varios nombres, ha atravesado distintos cambios y ha visto pasar a generaciones enteras, pero hay algo que permanece intacto, algo que no cambia, sin importar cómo se llame este lugar: el espíritu de su gente.
“Hoy más que nunca en Santiago se respira la prosperidad, la tranquilidad, la vida y el orden. Pero eso no borra que, en cada calle, en cada rincón de nuestras montañas, en cada plaza y en cada hogar, viva el legado de quienes nos antecedieron. Un legado de trabajo y de esfuerzo”, expresó.
Asimismo, De la Peña Marroquín exhortó a la ciudadanía a seguir fortaleciendo la identidad y los valores que distinguen al Pueblo Mágico.
Como parte de la conmemoración, se realizaron los tradicionales repiques de campanas, además de un recorrido por las fogatas ubicadas en las cuatro esquinas de la Plaza Ocampo, así como la lectura solemne del decreto mediante el cual se otorgó el título de Villa de Santiago.